Taller Arteterapia, Psicoanálisis y Constelaciones familiares 

Hoy me desperté escribiendo sobre la vivencia que creamos en el taller de arteterapia, constelaciones familiares y psicoanálisis. Se inició desde el mundo de lo sensorial para evocar imágenes, despertar sentimientos y aumentar la imaginación al tener que presentarse y encontrarse detrás del caos del garabateo. La energía fue aumentando creando un ciclo de experiencia después de una toma de consciencia, y como una ola disminuyó entre la contención y la resonancia de un grupo de valiosas mujeres con amplia sensibilidad, empatía y fortaleza. 

Este escrito surgió como resultado de la actividad propuesta por Ginnette Barrantes del ideal del vestido como metáfora de la valoración de sí misma. 

Y este vestido que yo propongo es el que creo, mujeres, todas nos merecemos….

Alas de oro

Si yo fuera un vestido, 

sería de gala y color rojo.

Confeccionado por hadas y duendes,

en medio de un bosque nuboso.

En lugar de estrechas mangas,

luciría amplias alas de oro.

Que al agitarlas me elevarían hacia el encuentro,

de un celestial y misterioso tesoro.

Portaría un broche de flor de loto,

a la altura de mi corazón roto.

Evocando su poder de conversión,

al remplazar las heridas por una gran compasión.

Llamaría mucho la atención, 

el entretejido y brillante cinturón.

De coloridas mariposas cuya mágica agitación,

despertarían en mí una gran ilusión.

Sus lienzos largos, suaves, fluidos y flojos,

caminarían los senderos más intrépidos de tus ojos.

Y en cada giro, cada paso, cada movimiento bailarían,

al ritmo de los destellos de un hermoso vestido rojo.

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Un velo de tristeza